La seguridad eléctrica es una prioridad absoluta en cualquier entorno industrial. Los riesgos asociados con la electricidad son significativos y pueden resultar en lesiones graves o incluso fatales si no se toman las precauciones adecuadas. En Argentina, diversas normativas y regulaciones establecen los requisitos mínimos para garantizar la seguridad en instalaciones eléctricas industriales, como la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y las normas de la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA).
Los principales riesgos eléctricos en la industria incluyen el contacto directo e indirecto con partes energizadas, los cortocircuitos, los arcos eléctricos, las sobrecargas y las fallas a tierra. Para prevenir accidentes, es fundamental implementar una serie de medidas de seguridad, como el uso adecuado de equipos de protección personal (EPP), la realización de procedimientos de trabajo seguros, el bloqueo y etiquetado de equipos antes de cualquier intervención, la inspección y el mantenimiento regular de las instalaciones, y la formación continua del personal en materia de seguridad eléctrica. Además, la correcta identificación y señalización de los riesgos eléctricos es esencial para alertar a los trabajadores y prevenir incidentes.